jueves, agosto 11, 2022
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Ser responsable de tu felicidad

Hace un tiempo le pregunté a uno de mis amigos, que ya pasó los 60 años, qué tipo de cambio está sintiendo en él. Y me dio una hermosa lección de vida:  

“Después de amar a mis papás, a mis hermanos, a mi esposa, a mis hijos y a mis nietos, ahora empecé a amarme a mí mismo. Y me di cuenta de que no soy Atlas, ¿viste? Ese superpoderoso. El mundo no descansa sobre mis hombros.

Así que aprendí a pagarle al taxista sin esperar el cambio. Y está buenísimo eso, porque el dinero extra podría sacarle una sonrisa. Después de todo, él está trabajando mucho más duro que yo. 

Empecé a escuchar a los ancianos, a los abuelos, que te cuentan su historia y te la repiten todo el tiempo. La escuchás de nuevo y la disfrutás. Después de todo, la historia los hace caminar por el camino de la memoria, ¿viste? Revivir el pasado y sentirse vivos.

Aprendí a no corregir a las personas, incluso cuando sé que están equivocadas. La responsabilidad de hacer que todos sean perfectos no es de uno.  

Me encanta elogiar ahora, libremente, generosamente. Me siento bien haciéndolo, porque después de todo eso mejora el estado de ánimo, no solo para la persona que me escucha, sino también para mí.

Aprendí a no molestarme por una mancha en mi camisa o por una arruga. Después de todo, la personalidad habla más que las apariencias.

Y trato de alejarme de aquellas personas que no me valoran, que no me tienen en cuenta, porque después de todo es probable que ellos no se den cuenta que lo valioso está en otro lado, ¿no? 

Esto tiene que ver con parte de la vida. Tiene que ver con mantenerse tranquilo. Tiene que ver con aprender a no sentir vergüenza por las emociones. Porque las emociones nos hacen más humanos y aprendí que es mejor dejar caer el ego que romper una relación. Porque mi ego me mantiene distante y la relación hace que nunca esté solo. Estoy haciendo lo que me hace feliz. Después de todo, soy responsable de mi felicidad. Y me la debo”.  

Me encantó lo que dijo mi amigo y te lo quería contar.

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