domingo, septiembre 25, 2022
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Cuando en Temperley Este había un tranvía

Hola, amigos queridos de La Unión. ¿Sabían que hace más o menos un siglo, en Temperley Este había un tranvía? Acompáñenme a conocer, como todas las semanas, una nueva historia sobre nuestro querido municipio.  

La instalación del tranvía de Villa Sastre se remonta al año 1915, gracias a los esfuerzos (principalmente del dueño de esas tierras) que fundó la línea bajo el pomposo nombre de “Compañía de Tranvías de Temperley Este”. 

Los vehículos partían desde su parada en la calle 14 de Julio y Santa María de Oro, donde antes de ser asfaltadas ambas calles podía verse a las vías en el viejo empedrado. Desde allí, tomando luego Pasco (hoy Eva Perón), pasaba frente al Hipódromo y enfilaba hasta la terminal de la incipiente villa, ubicada en 8 y 10, hoy Flores y Nicaragua. Se trataba de un puñado de viviendas, algunos tambos y varios hornos de ladrillo. 

Los días festivos, principalmente las fechas patrias, se organizaban fiestas criollas con jineteadas, carreras de sortijas y unas emocionantes cuadreras sobre la calle Avalos, en las cercanías de Pasco, que era de tierra y también sobre la orilla del arroyo Las Perdices (hoy calle San Juan) en las inmediaciones del puente Francia, que unía ambos márgenes. 

Muchos domingos el tranvía hacía un recorrido promocional transportando a posibles compradores de lotes para hacerles conocer, de tal manera, las atracciones de lugar. Sin proponérselo, quizá, fueron precursores de aquellos remates “en carpa y aunque llueva”, que llevaban gratuitamente a quien quisiera ir en bañaderas o micros que partían desde las estaciones del ferrocarril principales o de puntos estratégicos como Plaza de Mayo, de Miserere o del Congreso, para que adquiriesen terrenos y edificaran posteriormente. 

Cuando el tranvía dejó de funcionar poco antes de finalizar la década del 20 hermanándose con el hipódromo en un resignado silencio, una compañía de ómnibus anduvo recorriendo por las calles polvorientas de la zona. Partían desde la estación del tren por Santa María de Oro hasta Conscripto Bernardi, tomando luego por Almirante Brown, Triunvirato, Solís y entrando a Villa La Perla por Indalecio Gómez, finalizando su recorrido en Avalos. 

Más tarde, con la llegada del asfalto y la luz eléctrica en 1935, otras líneas tomaron a su cargo la tarea de transportar pasajeros y todo se fue transformando, principalmente con las grandes loteadas que desdibujaron el paisaje tranquilo para dar paso así a una heterogeneidad inmigratoria que delineó su propia arquitectura. ¡Hasta la próxima! 

Artículo publicado en el diario La Unión de Lomas de Zamora.-

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