lunes, junio 24, 2024
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La huella del teniente general Pablo Riccheri en Lomas de Zamora

¡Hola otra vez, amigos de La Unión! Como ya hemos hecho en varias oportunidades, hoy los invito a repasar vida y obra de un personaje más que importante para la historia argentina y su vínculo con Lomas de Zamora, nuestro barrio.

Se trata del creador del moderno Ejército Argentino y de la Ley de Servicio Militar Obligatorio: el teniente general Pablo Riccheri.  

Este destacado militar, considerado uno de los mejores estrategas argentinos, pasó las últimas décadas de su vida en su quinta de Temperley, que estaba ubicada en Lavalle y Meeks. Hombre de costumbres sencillas y austeras, a Riccheri se lo recuerda en Lomas con respeto y quienes más lo conocieron lo llamaban afectuosamente “Tanito”. Todos los días iba a buscar el diario a la estación de Temperley y se detenía a charlar amistosamente con los vecinos. 

Nació el 8 de agosto de 1859 en San Lorenzo, Santa Fe. Cursó sus estudios primarios en el histórico Convento de los Misioneros Franciscanos y luego entró al Colegio Militar. Con calificaciones sobresalientes egresó el 24 de noviembre de 1879 como teniente 2° de Artillería. Su vida en el Ejército le permitió advertir la mala preparación de los oficiales y suboficiales. Perfeccionó sus estudios en Europa y a su regreso al país fue nombrado agregado militar en Francia. 

A Riccheri se le debe la profesionalización del Ejército Argentino, con la modernización del armamento, del Colegio Militar y de la Escuela Superior de Guerra. Además se adquirieron la mayor parte de las bases militares, más alejadas del centro de la ciudades que las anteriores. El objetivo era evitar que un ejército con los cuarteles dentro de la ciudad fuera instrumento para revoluciones militares.

Entre los terrenos adquiridos por Riccheri se cuentan Campo de Mayo, al norte de Buenos Aires; Campo General Belgrano, en Salta; Campo General Paz, en Córdoba; Campo Los Andes, en Mendoza y Paraco, en Entre Ríos. 

Además refundó el Regimiento de Granaderos a Caballo que había creado el general San Martín, para funcionar como escolta del presidente de la Nación. Definió la misión de las Fuerzas Armadas, afirmando que su único objetivo era defensiva y no debían utilizarse en política.  

Ya retirado de la actividad, como dijimos, pasó sus últimos días en la quinta de Temperley y murió el 30 de junio de 1936 debido a una bronconeumonía. Su recuerdo en Lomas de Zamora es imborrable. Hasta la semana que viene, amigos. 

Artículo publicado en el diario La Unión.

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