Dentro de la escena de juegos de mesa nacionales, Aves del Paraíso, editado por Juegos FSOC, es de esos que entran fácil en mesa y se explican en un minuto.
Es un juego de cartas con una lógica que puede recordar a clásicos como UNO, pero con un giro propio. La idea es ir descartando cartas de ramitas antes de que aparezca la carta de ave hembra. Hasta ahí parece simple… pero en el medio podés complicarle la vida al resto: sumarles ramas, sacarte cartas de encima y generar ese caos lindo que hace que nadie esté tranquilo hasta el final.

Lo que más me gustó es justamente eso: es rápido, dinámico y no te deja desconectarte. Siempre estás atento a lo que pasa, a cuándo jugar y a quién molestar.
Además, entra por lo visual. Las ilustraciones de Juli Kvasina le dan una identidad muy marcada, con colores vivos que hacen que el juego destaque en mesa.

Para mí funciona perfecto como juego de entrada o para una juntada. Se puede jugar hasta 8 personas.
Es de esos que sacás sin pensar demasiado, explicás en segundos y terminás jugando varias seguidas.


No viene a reinventar nada, pero tampoco lo necesita. Aves del Paraíso cumple muy bien en lo que propone: partidas ágiles, interacción constante y un toque de caos que lo hace muy disfrutable.
Este y muchos juegos más, podés conseguirlos en: https://www.juegosfsoc.com.ar/






