Por años, los científicos han advertido a los hombres que tienen problemas de fertilidad de que se mantengan alejados de los baños calientes y de los jacuzzis.
Lo anterior, ya que existen razones para sospechar que una larga exposición al agua caliente podía causar infertilidad.
Los estudios han demostrado que la cantidad de espermatozoides en los hombres con problemas de fertilidad incrementó considerablemente después de que dejaran de ducharse con agua caliente.

El sobrecalentamiento de los testículos puede dañar la cantidad de espermatozoides y la capacidad reproductiva.
Además, el agua caliente puede deteriorar las células de la piel al afectar a las capas de queratina y eliminar los aceites de la piel, lo que produce sequedad cutánea.









