Cada cuatro años pasa lo mismo. Empiezan las eliminatorias, aparecen las discusiones sobre convocados, resurgen partidos históricos en YouTube y el fútbol vuelve a ocupar cada charla posible. Pero mientras esperamos que llegue el Mundial, también hay una forma de vivir esa pasión lejos de la cancha y de las transmisiones: los juegos de mesa.
Y lo interesante es que no todos abordan el fútbol de la misma manera. Algunos buscan recrear lo que ocurre dentro del campo de juego, otros ponen el foco en la estrategia, y algunos directamente desafían cuánto sabemos sobre la historia de los Mundiales.

Uno de los ejemplos más llamativos es Fulbo!, un juego argentino que intenta trasladar la experiencia de dirigir un equipo completo. Acá no alcanza con atacar o defender: hay que entrenar jugadores, administrar recursos y tomar decisiones que impactan en el desarrollo del partido. Tiene una mirada más amplia sobre el fútbol, donde la gestión del equipo es tan importante como lo que sucede durante los noventa minutos.
Su fase de entrenamiento, además, suele generar distintas estrategias y formas de jugar según cada grupo.




Por otro lado, Roll and Gol propone una experiencia diferente, más cercana al espíritu de un prode mundialista. Al comienzo de la partida, cada jugador elige en secreto un campeón y un subcampeón, mientras se desarrollan los distintos cruces del torneo. Los resultados de los partidos se determinan con tiradas de dados, pero los jugadores no son simples espectadores: a través de distintas cartas y efectos pueden realizar “tramoyas” para modificar marcadores, alterar resultados y acercarse a sus propios pronósticos. Esa mezcla entre azar, especulación y picardía genera situaciones muy divertidas, especialmente cuando un resultado inesperado cambia por completo el rumbo del torneo.
Las expansiones amplían todavía más la experiencia. Fase de Grupos permite comenzar el torneo desde una instancia más cercana a la de un Mundial tradicional, mientras que Siga Siga incorpora nuevas posibilidades de juego y suma un elemento tan actual como polémico: una ficha de VAR que puede intervenir en momentos clave de la partida, agregando todavía más tensión y discusión alrededor de cada resultado.




Si lo que buscan es enfrentarse cara a cara en un duelo táctico, Soccard ofrece una propuesta diferente. En lugar de controlar jugadores individuales, cada participante asume el rol de director técnico e intenta llevar la pelota hasta el arco rival utilizando cartas, probabilidades y decisiones estratégicas. Lo interesante es que logra transmitir muchas de las situaciones de un partido real —pases, quites, faltas, remates e incluso definiciones por penales— dentro de un formato rápido y accesible. Más que un juego de fútbol, se siente como un simulador de decisiones futboleras, donde saber cuándo arriesgar puede ser tan importante como tener la pelota.




Pero no todos los juegos de fútbol tienen que ver con meter goles. Datos no Opiniones: La Historia de los Mundiales toma otro camino y pone a prueba el conocimiento de los jugadores sobre el torneo más importante del planeta. Campeones, goleadores, estadísticas, curiosidades y momentos históricos aparecen en un formato ideal para quienes disfrutan recordando ediciones pasadas y discutiendo sobre la historia del deporte.


Lo interesante de estos cuatro juegos es que demuestran que el fútbol puede transformarse en experiencias muy distintas dentro de una mesa. Algunos priorizan la simulación, otros la estrategia y otros el conocimiento. Pero todos comparten algo: la capacidad de generar esa misma emoción que sentimos cuando la pelota empieza a rodar.
Porque mientras llega el próximo Mundial, siempre hay una forma de seguir jugando.






