Una encuesta realizada por LendingTree reveló que el 73% de las personas que prestaron dinero a alguien cercano todavía no lo recuperó.
En la mayoría de los casos, no hubo acuerdos claros ni fechas definidas, lo que terminó generando incomodidad y distancia.
Lo que empieza como un favor puede transformarse en un problema cuando el dinero se mezcla con la confianza.

Por eso cada vez más expertos advierten sobre los riesgos emocionales y financieros de estas decisiones.









