lunes, mayo 25, 2026
InicioActualidadMANEJO Y PERCEPCIÓN DEL TIEMPO: Cómo dejar de vivir a contrarreloj

MANEJO Y PERCEPCIÓN DEL TIEMPO: Cómo dejar de vivir a contrarreloj

En un mundo donde el tiempo parece escurrirse entre los dedos, la percepción de vivir “sin tiempo para nada” se ha convertido en una constante en nuestra sociedad. Santiago Bras Harriott, fundador de Coaching Argentina hace más de 15 años, nos invita a reflexionar sobre la importancia de vivir en el hoy y evitar el frenesí diario, para alcanzar una vida más plena y conectada.

La infancia: un modelo de presencia

¿Por qué a veces sentimos que en nuestra infancia se vivía de manera más tranquila? La respuesta radica en la capacidad de los niños para estar presentes. La infancia no está apurada; simplemente es. En contraste, los adultos solemos vivir con la cabeza en el futuro o rumiando el pasado. Esta desconexión del aquí y ahora genera la sensación de que “el tiempo no alcanza”. No es que antes fuera más tranquilo, sino que éramos nosotros quienes estábamos más conectados con lo simple y lo esencial.

El tiempo en el ámbito del coaching

El coaching considera el tiempo como una dimensión vital, no solo en términos de uso, sino también en cuanto a la relación emocional con él. En un proceso de coaching, el presente se trabaja como punto de poder, el pasado como aprendizaje (sin quedarse atrapado en él), y el futuro como visión creadora. El objetivo es acompañar al consultante a habitar el ahora con más conciencia y propósito, entendiendo que ahí es donde todo sucede.

La trampa del “no tengo tiempo”

La frase “no tengo tiempo” se escucha con frecuencia y puede ser una forma inconsciente de postergar lo que nos da miedo o nos confronta. Aunque en algunos casos se trata de mala administración, en otros, es una falta de alineación interna. Cuando no tenemos claras nuestras prioridades, todo se mezcla y terminamos agotados, corriendo detrás de todo y conectando con nada.

Por eso, para administrar mejor el tiempo y conseguir momentos de calidad, el primer paso es hacer silencio interno. Escuchar qué es realmente importante para uno y organizarse desde ahí. No se trata de hacer más, sino de hacer con más intención. El tiempo de calidad no se mide en cantidad, sino en presencia: una charla profunda, una comida sin pantallas, un paseo para respirar y mirar el cielo… todo esto nutre más que diez reuniones seguidas.

Consultas frecuentes sobre la falta de tiempo

Las personas suelen expresar sentir que no llegan a nada, vivir apagando incendios o no tener tiempo ni para pensar. Detrás de estas frases puede haber agotamiento, ansiedad y una desconexión con el propósito. El coaching ayuda a reenfocar la energía: ¿Dónde la estás poniendo? ¿Qué estás dejando de lado? ¿Qué te pide tu alma que no estás escuchando?

La clave está en reducir el ruido, aunque sea por un rato al día. Respirar, simplificar y decidir qué sí y qué no. No se trata de controlar el tiempo, sino de habitarlo. Cuando encontrás sentido en lo que hacés, el tiempo deja de correr detrás tuyo y comienza a acompañarte.

Vivir en el presente y con intención no solo transforma nuestra percepción del tiempo, sino que también nos permite disfrutar de una vida más plena y conectada.

por Santiago Bras Harriott
ARTÍCULOS RELACIONADOS

MÁS LEÍDAS