domingo, septiembre 25, 2022
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Método Montessori: aprobar no es una nota sino aprender para la vida

Cuando la evaluación se basa en los procesos de aprendizaje más que en las calificaciones no se prepara a los alumnos para las contingencias, como la pandemia. ¿Cómo nos adaptamos durante y después de estos desafíos?


Durante la postpandemia comienzan a verse los efectos que dejó la irrupción del Covid-19 por fuera del panorama sanitario. La educación, por ejemplo, fue una de las áreas más afectadas por el rápido pasaje a la virtualidad dentro de establecimientos que no estaban preparados para esta modalidad de enseñanza. Así lo evidenciaron en parte los últimos resultados de las pruebas Aprender 2021, que mostraron que, en comparación con las evaluaciones de 2018, más de la mitad de los alumnos presentaron retrocesos en Lengua y Matemáticas.


Esta situación refleja los desafíos que enfrentan los sistemas de educación tradicionales
cuando están más orientados a los resultados que a los procesos y desarrollo de proyectos.
Existen respuestas posibles para esta situación, si las instituciones se animan al desafío de
preguntarse qué enseñar y para qué (y así prepararse para el mundo actual); trabajar en la
autoestima y en la autonomía en la gestión de proyectos y centrarse más en los procesos de aprendizaje que en obtener una nota numérica dejando de lado el rol protagónico que los alumnos tienen en cada etapa. Con todas estas modificaciones, es el niño/a/ joven quien sale ganando al formarse integralmente.


El lema del método Montessori es “educarnos para la vida” y la pandemia fue una
contingencia muy importante dentro de nuestra vida. En Noordwijk Montessori School
pudimos transitar toda esta etapa con un balance positivos, sin “equipos quemados” , familias que demandaran más horas de zoom, ni reacciones impulsivas que modifiquen aún más el contexto en pos de la búsqueda de acomodarnos a los desafíos que se presentaron. ¿Por qué? Porque entendimos que la salud mental y el respeto por la integridad de todos y cada uno de los miembros de nuestra comunidad fueron parte del proceso de aprendizaje y de adaptación, tuvimos presente que estos procesos podían acomodarse a la realidad de cada familia y nos enfocamos en garantizar tiempo de calidad que ayudara a cada estudiante y a su familia como aliada a garantizar su continuidad pedagógica en un contexto que requería de mucho cuidado. Lo que aplicamos en nosotros, también lo enseñamos.


El método Montessori respeta la evolución y el desarrollo de cada niño o joven
independientemente de su edad y pone el foco en la persona antes que las herramientas. En la práctica, más que perseguir la calificación numérica y la evaluación del adulto se pone énfasis en los procesos en una evaluación formativa que contemple la reflexión, la documentación y la validación de cada paso dado para llegar luego a la metacognición de lo que hicimos y así poder dar significado a lo aprendido para los que en un verdaderamente ayudan a concretar proyectos y resolver problemas que excedan los límites del colegio.
Los chicos viven el aprendizaje como un derecho elegido y no como una obligación, y, cuando encuentran un área de su interés, no tienen techo. Un ejemplo famoso es el de Jimmy Walles, fundador de Wikipedia, quien durante su educación basada en esta filosofía pasó varias horas estudiando sobre Britannicas and World Book Encyclopedias, proyecto que él eligió y aplicó más tarde en el futuro.


Además, la metodología Montessori contempla que cada niño o adolescente pueda
autogestionar su proyecto sin desconectarse de sus emociones y así aprender conectado a
ellas como andamiaje de sus procesos logrando así tolerar la frustración y convertirse en
persona resilientes, concepto que tanto resonó en el Bienio 2020-2021. “Aprobar”, entonces, no es necesariamente obtener una calificación, sino concretar los objetivos siendo conscientes del recorrido realizado. Nuestra evaluación es formativa y se lleva adelante mediante diferentes herramientas como récords de evaluación, rúbricas y espacios de entrevistas. Si bien el sistema nos solicita que diseñemos boletines centrados en una
calificación por áreas, nosotros complementamos esta herramienta con un informe
Institucional basado en el desarrollo de habilidades que documenta los procesos de
aprendizaje y que refleja con mayor coherencia el trabajo que se realiza dentro de los
ambientes del colegio. Así se llama a las aulas, ambientes, ya que todos los miembros de esa comunidad de aprendizaje son líderes y parte activa de los proyectos que se desarrollan.


Por otro lado, la evaluación es 360° ya que no sólo se autoevalúan y obtienen una devolución de sus guías/mentores sino también son sus propios pares quienes dan feedback de cada producción luego de presenciar sus presentaciones, no sólo respecto al contenido sino al encuadre, al material utilizado, y a cómo se sintieron ellos como observadores. Es cotidiano que en estos espacios de socialización del aprendizaje los niños hagan devoluciones muy completas de trabajo centrados en el contenido de la exposición, así como también en el soporte y modos de comunicarlo e inclusive en las emociones que se percibieron en el proceso.


Además, los espacios de evaluación forman parte del proceso. Como son una instancia más, no asustan, no dan miedo. Cada alumno lee, trabaja, investiga, se autoevalúa y presenta sus trabajos a sus compañeros, incluso a niños de otros niveles.
Nuestra evaluación es constante y contempla muchas más variables que las que el sistema nos pide ya que al ser sistemática y estar basada en la recopilación de evidencias permiten analizar cada progreso, validar los avances, las áreas de oportunidad y la invitación a espacios de retroalimentación que favorezcan los aprendizajes, Es por eso que no hablamos de alumnos desaprobados o aprobados sino de alumnos que puedan mejorar sus procesos y aprovechar cada oportunidad de aprendizaje al máximo.

Las principales características de la educación Montessori son:
-El aprendizaje está basado en proyectos. Para concretarlos, los chicos emplean todas las
habilidades fomentadas en los tres niveles, como el desarrollo del pensamiento crítico, la
resolución de problemas, la creatividad y el desarrollo socio-emocional.
-El rol del profesor se transforma en el de guía durante el nivel inicial/ primario y en mentor durante el nivel secundario. No hay docentes que les dicen a los alumnos lo que tienen que hacer, sino que van construyendo los proyectos a la par acompañándolos e invitándolos aavanzar.
-Los alumnos son los líderes de su propio aprendizaje. Los alumnos no le rinden cuentas a un docente sino a ellos mismos y así llegan al camino de la autogestión de sus proyectos. El método por sí solo ya pone al estudiante en un lugar de liderazgo, se forma a los alumnos para que sean expositores, oradores, para que puedan plantearse sus propias investigaciones y preguntas, brindamos motivación para que trabajen en lo que más les gusta.

  • los alumnos interactúan en ambientes agrupados (ver de ampliar tema agrupamiento)Los
    ambientes montessori se conforman con alumnos y alumnas de edades agrupadas lo que
    brinda, en un contexto de heterogeneidad, múltiples oportunidades de socialización y
    aprendizaje, las edades que se agrupan son siempre de tres años y se condice con los 4
    planos del desarrollo de Maria montessori. Así ganan autonomía y se enriquecen con la
    diversidad que hay en ellos. De hecho, nuestra evaluación propiamente dicha decanta de los procesos de aprendizaje dentro de los ambientes. Vale aclarar que si un niño o joven se siente respetado, acompañado, valorado y seguro en su espacio de aprendizaje, puede encarar cualquier desafío tanto dentro de su trayectoria escolar como en todos los aspectos de su vida.
    El poder responder a diferentes variables asociadas no solo a la adquisición de conocimientos sino a las dinámicas de trabajo tiene que ver con nuestro concepto de aprobar. Imaginemos por un momento qué hubiese pasado si el sistema educativo tradicional se hubiese planteado de antemano los desafíos de la flexibilidad, las nuevas modalidades, un plan de contingencia asociado a proyectos. Tal vez no tendríamos que lamentar retrocesos en los desempeños de evaluaciones.
    Cabe agregar que las formas de evaluar que empleamos no están exentas de esfuerzos y de un desafío doble, porque nosotros, formados bajo otras metodologías, tuvimos que reaprender procesos de trabajo para llevarlos adelante con los alumnos Hoy los resultados en la postpandemia nos muestran que el esfuerzo valió la pena, porque nos educamos par la vida y haber transitado este contexto de aislamiento y adaptación constante puso en marcha todas las habilidades desarrolladas para completar este recorrido en sociedad y conscientes de nuestras fortalezas como sostén.
Sebastián Roda es Director de Nivel Primario y Director General del Noordwijk Montessori
School. Profesor de Nivel primario. Licenciado en Administración y Gestión Educativa.
Diplomado en necesidades educativas especiales y prácticas inclusivas., Dip en creatividad e Innovación. Maestría en coaching educativo. Asistente Montessori AMI 6-12 años.
Certificación AMI para directores.

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